Pensaba en los mil actos que la mente humana puede crear, al colocar un hombre y una mujer en una cama. Aunque el comun de las personas solo pensaría en una sola palabra: "SEXO"... Yo, separaria cada acción, fisica, emotiva, o sutil, que pueda realizarse en ese mundo de algodon, poliester, seda, plumas y otros materiales de los que pueda estar fabricado un colchon, y sus sabanas de vestidura.
Todo lo que hacemos, lo que puede hacerse y lo que nunca haría, cuantas imagenes desbordan mi mente lujuriosa, cuantas ideas abordan mi imaginacion hiperactiva, cuantos juegos se me ocurren en este momento, de los que disfrutar es el objetivo, sin perdedores o ganadores, donde disfrutamos ambos participantes, de los placeres de la libertad que brinda, el saber que nadie nos mira.
Pienso en los besos, besos que dejo repartidos en cada pliegue, en cada borde, en cada hendidura de su cuerpo, tocando con mis labios la piel tersa, que vibra al contacto y al roce de mi boca, y que se sonroja con la humedad de mi boca, al deslizar suavemente mi lengua por sus rincones, sus espacios, sus lineas y contornos que moldean y dan forma a tu cuerpo de mujer.
Las caricias que pueda otorgar, con mis manos temblorosas por la sensación de descubrirte toda, por la experiencia de conocer tus formas mas sagradas y ocultas al resto de los mortales, caricias que me hacen sentir tu calor, la respuesta de tu cuerpo, el delirio de reconocer tu espalda, tus piernas, tus brazos, tu cuello, tu vientre, tus pechos, tu rostro... para quiza terminar con mis dedos enredados entre tu cabello, mientras mas y más te beso.
Jugar a descubrir tu respiración, cuando se agita, cuando se calma, cuando suspiras o en el momento que estallas... sentir tu aliento calido, calmado o agitado, segun el momento y la situación, fundirme en tu cuerpo para llevar tu misma respiración, sentirte agitada o tranquila, pero sentirte toda... esa es la cuestión.
Es que se descubre un mundo diferente, con solo prestar atención, el brillo de sus ojos, en su mundo de color, nos enseña mil formas posibles de comprender la razon, pues no hay descripción suficientemente amplia, para explicar tal emocion, mirar mi silueta en sus ojos, la forma de ella mirar cuando siente mi calor, es ver su propia alma, sin velos, sin manchas, sin disfraces que oculten su naturaleza superior, naturaleza femenina que me doblega con su candor.
Mil cosas pueden hacerse, experimentarce sobre un colchon, incluso se vuelve sublime, tener una conversacion, porque acostado en sus pechos, escucho sus palabras y le presto atencion, pero me acompaña la música que me brinda, el latir de su corazon.
Por eso afirmo con voz propia, y con toda firmeza y conviccion, que lo unico que no haria con una mujer... Es aburrirme sobre un colchon...