De nuevo estoy pensando, en el efecto que causa en mí, el estar bajo la luna llena.
Recuerdos me invaden y mi corazon se acelera, al tener las reminiscencias de momentos indescriptibles, de mis vivencias nocturnales, disfrutando la noche, deleitandome con el brillo de la luna llena reflejada en tu cuerpo, en tus ojos que dibujan la silueta de mi propio cuerpo, en tu cuerpo que brillaba bajo la luz de la luna llena.
Esa misma luna que fue testigo de nuestros encuentros amorosos, esa misma luna que me hace sentir fluir la sangre en todo mi cuerpo, que despierta mis hormonas hasta hacerlas perceptibles a tu olfato, cuando estaba en pleno contacto con mi piel.
Solo al estar contigo, podia desprenderme de inhibiciones, de barreras mentales, de todo lo preconcebido de la moral y las buenas costumbres, eramos solos tu y yo, bañados por la luna llena que depertaba nuestra pasión, tu cuerpo de mujer indomita, mis ganas de hacerte eternamente mia, el brillo de tu humedad en mi cuerpo, y el brillo de nuestros rostros enmarcados en una sola canción de la naturaleza... Nuestra naturaleza.
Solo el que halla tenido el placer de hacer el amor bajo la luna llena, podra reconocer el furor de mi licantropia literaria, el temblor en la mente seductora de admirar una mujer bajo su tenue brillo, y comprender que esa luna llena, lo acompañara por el resto de su vida, llevandole sus recuerdos, sus mas guardadas reminiscencias, complice de sus secretos...
Solo su brillo... Para hacer volar su mente a otro mundo... Su propio mundo.