
He recorrido un largo camino, desde que bese sus labios por primera vez, sin embargo, aun recuerdo el dulce sabor de su boca, la calidez de su aliento, la tersura de sus labios. Fue un momento de sutileza inmensa, de ternura total, de cariño imponderable. Ella fue la primera, la que marco para siempre mi rumbo sin sentido, mi romanticismo insinuante, todo lo que representó el amor en mi epoca juvenil.
¡Cuanto he recorrido! ¡Cuanto he cambiado!; Mis ideales de perfección totalmente devastados, la perfeccíon platónica de el amor puro he inmaculado, se fueron simplemente al traste con todo lo que he pasado.
Dejé de creer en la pureza, ahora soy un ser netamente sexualizado, pero mi entereza me permite, llegar hasta donde me permitan, sin sentirme defraudado.
¡Que diferente hubiese sido! Si mi temperamente fuese mas calmado, quiza, hoy tuviese dos hijos, quiza hoy estaria divorciado, quiza hoy tendria veinte años con esa mujer a mi lado. Son cosas que no podemos decir, y variantes de las que no podemos especular, solo es cierto que en mi corazon hay muchas heridas, que a veces se cierran y a veces vuelven a sangrar.
En todo este camino recorrido, compartí con excelentes mujeres, mujeres que me quitaron pedacitos de mi vida, para llenar pedacitos de mi corazon con sus propias vidas. Pero así como llegaron, así deje que se fueran, solo una permanece a mi lado, a pesar de tantas tormentas, a pesar de tantas querellas. No se si es por su fortaleza, o es que yo no he decidido desaparecerme lo suficiente, como para perderla.
He sentido el fuego del crisol, donde se funden mil metales, he disfrutado el cielo, con la diosa de los mares, he conocido mil rincones con la magia y el encanto, pero nunca nadie a logrado, penetrar en la penumbra donde me aislo, cuando mis alas se han cansado.
Esa primera mujer, es como la brisa del mar, llega y se marcha, se acerca y se aleja, y aunque siento que me rodea, nunca he podido tenerla, y las veces que, efímeramente lo he logrado, la bruma se retrae pues mi desesperación la consterna.
Como la lemniscata, que en un recorrido sin fin, se separa, se junta, se acerca y se aleja, así es mi vida literalmente, algo fluctuante donde no se si voy... o me lleva.
Es cierto que me han amado, es cierto que mi amor por ellas es eterno, pero no puedo disfrutar de esos amores, porque cada una de ellas, vive en su propio cielo. Yo permanezco en mi mundo, al lado de quien en mi mundo quiero, pero me acongoja mirar en el tiempo, y darme cuenta mi inconformidad es mi mas grande miedo. Inconforme de lo que fuí, inconforme por las que me quisieron, inconforme porque no paso la pagina y no las olvido, porque olvidar no quiero.
Esa es mi lemniscata, pasado y presente matandome con el tiempo...