Con su imagen me duermo para no perderla un instante, con su aroma despierto para tenerla siempre conmigo, cuando duermo esta conmigo dejandome amarla, con la pasión que mi fuego permita, entre sus aguas y sus maderas.
Mujer que despliegas mis alas, y acompañas mi vuelo, princesa del reino desconocido que perdí en otra vida, cada vuelo de mis noches son para verte, en cada plano, en cada vida, cada dimensión que tiene un rastro tuyo me llama para seguirte, aunque no lo sepas, tu sabes que te sigo, aunque no lo sientas, sabes que me esperas, porque no me tienes me amas, y el momento juntos aunque es una fracción infinitesimal terrestre, es eternidad cósmica.
como no extasiarme en tus ojos, si me recuerdan la profundidad del infinito, como no perderme en tu cuerpo, si muestra la belleza humana en exaltación femenina, como no deleitarme con tu piel, si me llevas con mis alas entre nubes, y tus caderas...! Ho tus caderas... donde colgarme es divinidad terrenal, donde el fuego se manifiesta en movimiento ondulante, coronado en tus montañas frontales a las que mis alas no se cansan de explorar.
Que imagenes..! envidia de pintores, escultores, y todo aquel artista que busca la belleza, sin detenerse en detallar lo que tú, mujer inefable, le trasmites... dichoso me siento! premiado por el cielo! Bendecido por los Dioses... al poder admirarte en mis vuelos, al poder sentirte por completo, al tener tu permiso de explorarte y conocerte... A ti...
Que mas puedo pedir al cielo? si al haber renunciado a el, conservo mis alas y hoy tengo la dicha de tenerte a ti..!