domingo, 22 de mayo de 2011

CINCO ELEMENTOS



Aquí estoy, hablandote sin rodeos, sin mascaras humanas, ni dualidades o ambiguedades. Te presento mi deseo, mi pasión y mi locura, para que entre tus manos decidas el destino de mi rumbo. Tu representación humana me llena de placeres infinitos, es una verdad tan profunda en mí, que he arriesgado mis propias alas, pero no me arrepiento y lo sabes, porque te lo he dicho siempre,  entiendes que prefiero un instante de pasión en sus brazos, a una eternidad de vida solitaria. Ella lo sabe, tu lo entiendes, como tambien comprendes que al igual que las olas del mar van y vienen, que nunca se quedan, pero nunca se marchan... 

Me haz enseñado que asi son ellas, como estrellas que en el firmamento brillan y que alguna viene a la tierra para permitirme amarla, que algunas en la tierra se quedan, y otras de nuevo al cielo se marchan, así como estrellas fugaces que con su brillo nos bañan, para apagarce instantaneamente cuando su plenitud alcanzan. 


Son cometas, que periodicamente a mis alas acompañan, son luciernagas, que iluminan mi camino cuando despliego mis alas, son madera, donde reposa mi alma cuando el cuerpo se cansa, son el agua que mi cuerpo refresca cuando el calor me consume y aparecen las llamas. 


Todo el tiempo que he vivido desde que cai en la figura humana, ha sido un eterno aprendizaje sobre la forma de amarlas, cinco elementos me diste, cinco patrones de mi alma, y cinco sentidos humanos... para sentirlas y amarlas. 

Fuego, del cielo me diste para que mi calor no se apagara, y pudiese entrar en lo mas frío de sus corazones y desde alli despertarlas, enseñarles que no es solo el sexo lo que de la pasión se trata, que el fuego es la mirada que se manifiesta en palabras, se consolida en acciones y la virtud es, la alegria del alma, que es sentir el corazon en cada parte de su cuerpo, que es sentir sus latidos... pero sentirlos desde adentro..!

Tierra, preciado elemento con el que me diste cuerpo, limitando mis alas al plano donde ya no importa el espacio ni el tiempo, con ella me diste reflexion y la forma de estar centrado, intentando mediar entre el cielo de los sentimientos  y la tierra de las emociones, la humedad de sus besos, el dulce de sus caricias, las ideas desbordantes al momento de amar. 


Metal, con Venus en el horizonte me dedicaste unos versos, para que la tristeza no afectara jamas mi cuerpo, y me enfrentara a esta vida como al otoño del arbol viejo, que ve cambiar sus hojas, pero no pierde el aliento. Mirando al oeste, donde el sol se oculta y sigue el vuelo, a iluminar otras tierras donde comienza de nuevo. Me das el temple y la energia, para que desfallecido en su cuerpo, pueda tomar nuevos aires y amarla siempre de nuevo..!


Agua: Con el don de la voluntad, me bendices en este plano, y me bañas en su fuente como el río de la montaña, que aun sin lluvias sigue corriendo, sin fuerzas pero con ganas..! No hay invierno ni suficiente frio, que detenga su persistencia y gota a gota voy logrando, lo que me exige su belleza. Oir sus gemidos, probar la sal de su cuerpo, demostrarle que sin miedo, la puedo llevar al cielo.


Madera: Increiblemente fuerte, pero flexible y altanera, solo el viento logra moverte, cuando el fuego te despierta. Eres como el sol al este, que inicia su fugaz carrera, iluminando mi cielo solo el tiempo que quisieras... Sin nubes que se interpongan, entre tus copas y mis ganas, de tenerte como sombra de mis querencias. Acariciarte es divinal, musculos que toda mujer despierta, uñas que deslizan en mi pecho y que a mi espalda con tension se sujetan, gritos de placer escucharte quisiera, y lagrimas de extasis que de tu rostro calleran. 


Solo soy el Fuego... Del que te alejas... Madera.