Dos de la mañana, y yo como un tonto mortal desahogando mis palabras en letras que no se quien leerá, como quien vierte agua a un río sin saber quien la tomará, simplemente escribiendo para sacar de mi mente las ganas de tenerla, para creer que plasmándolas en la pantalla con lineas y palabras podre controlar mejor mis deseos, los deseos de fuego que despierta esa mujer en mí, los pensamientos eróticos que desborda en mi sentir, la plena marea de magma que de mi corazon hace fluir.
Esta condición mortal es limitante, mis alas solo funcionan en planos sutíles, y la carne de mi cuerpo se quiere desprender de mis huesos para llegar hasta ella.... y amarla.
Lo he intentado, pero asuntos de su reino le han impedido complacer mis impetus lujuriosos, y mi condición humana me limita las horas de vuelo que puedo dedicarle, es una tortura saber que está allí y no poder hacerle el amor, es un delirio, pensar en ella y no saber si en ese instante piensa tambien en mi calor, es desesperante recordar su aroma y revivir en mi piel su candor, cuando mis alas se despliegan y llego hasta ella.. pero mi cuerpo está, en otra ubicación.
Ondinas, Silfides, Nereidas, Salamandras, Gnomos y Duendes de las inmediaciones en las que ella está, escuchen mi ruego y confabulen con el universo para darme la oportunidad, de poder disfrutar de nuevo de toda la majestuosidad, que su compañia en mi cuerpo logra desatar, cuando en sus ropas de Cielo me acompaña a volar... Dandole ritmo a mi mundo y a mi corazon saciedad, porque siento que soy un Angel perdido si pasa mucho tiempo, sin que con la luz de sus ojos, venga a mis ojos alumbrar.
Porque mi fuego en sus aguas se calma, cuando en su cuerpo me deja entrar, mi boca en sus labios se calla, porque al besarla no tengo nada que hablar, mi mente en sus manos es aire, que nutre de energia mi alma mortal, y energia espiritual sensible, siento del universo brotar, solo al estar junto a ella, cuando en su cuerpo puedo entrar, y derrama sobre mi cuerpo, su agua de vida, energia de su alma materializada, cuando siento que ella... Un orgasmo logra alcanzar.
Y siempre amando con alma romantica ondulante, libre, independiente, navegante atrevido, que una infinidad emblematica retoma orgulloso, haciendo algo contra el retorico tiempo enemigo, estare luchando, aunque muera orgullosamente rendido...
