Con mis alas desplegadas al máximo, he logrado viajar contigo, para llevarte al rincón del mundo donde me aislo en solitario, en ocasiones para pulir mis alas, en otras para llenarme de la energía que me brinda la madre Gaia...
Pero estas conmigo, y solo anhelo llenarme de ti, del calor de tu cuerpo, de la calidez de tus manos, del sabor de tu boca y la tersura de tus labios. De la humedad de tu vientre, de la vibración de tu piel, de tu cuerpo temblando, de sentirte plenamente mujer...
Te acaricio sin prisa, deslizando mis manos en tu espalda, percibiendo tu respiración con tibieza sobre mi cuello, beso tus hombros, recorro con mi aliento tu cuello, aspirando tu olor, tu calor y tus deseos. Mi lengua tocando tus labios, recorriendo tu boca, tu lengua, tu cuello, solo rozando el borde que forma tu oreja, antes de tocar tus cabellos. Con mis manos en tu espalda te presiono contra mi pecho, y mi corazon desbocado late como un caballo sin dueño, queriendo salir de mi pecho para quedarse en tu pecho, y sentirte desde adentro.
Mis manos van a tu cintura, y aunque tu ropa me pone freno, me embeleso con tus curvas queriendo perderme en tu cuerpo, mis dedos juegan con tus ropas, introduciendose un poco en el espacio que queda entre ellas y tu monte de venus, solo para ascender entre tu blusa y encontrarme con tus pechos, pechos enchidos de placer, pechos que invitan a comerlos, con los pezones hinchados, turgentes, inflamados de deseo, mi boca tambien entra en el juego, y mientras los acaricio bajo la blusa, mi boca mordisquea sobre la tela y tus pechos.
Despacio, muy despacito... Mi lengua brinca ese cerco, cerco de tela y botones, que me alejan de tus pechos, disfrutando de tu piel, los lamo, succiono, los beso... Sintiendo que en cada latido que siento en tu propio pecho, tus senos se van volviendo mas turgentes, mas coquetos, mas deseosos de mi boca que quiere saborear tu cuerpo.
Con el calor de mis manos, recorro tu cuerpo entero, y puedo sentir tus caderas en un vaiven de deseo. Me salto tu cremallera, suelto el boton que interrumpe mi descenso, y al pasar sobre tu vientre... Palpita tu cuerpo entero..! Me resisto a las ganas, y acaricio tus gluteos primero, la redondez de tu cuerpo me mantiene tan perplejo, que los acaricio y aprieto como para marcar mis manos en ellos. Mis manos deslisan en tus gluteos, hasta el comienzo de tus piernas, y al disfrutar de tus muslos, mis manos llevo hasta el centro de ellas...
Apretada contra mi cuerpo, presionando con tu cadera, mis manos sobre tus gluteos pero urgando tus cavernas..! Cavernas de fuego en tu cuerpo, que de forma ambigua y placentera, derraman agua en mis manos, para que mis manos hiervan..! como hierve mi cuerpo entero, deseando entrar en tus cavernas...
